Cómo superar los fracasos económicos

Cómo superar los fracasos económicos

 

“Aprendemos por conocimiento o por sufrimiento”

Si esta frase es verdad, yo he tocado todos los palos y he tenido la suerte de conocer los tropiezos y dificultades de muchas personas, que también han sido mis maestros.

Quien más me ha enseñado sobre las emociones y el dinero, creencias, miedos y limitaciones… han sido las miles de personas con las que he tratado, a quien he atendido profesionalmente.

 He podido ser testigo de las consecuencias graves en familias  de tomar decisiones económicas sin tener en cuenta la verdadera viabilidad de los negocios, de tomar dinero a préstamo sobrepasando la capacidad de endeudamiento y de pago, de hacer inversiones en bolsa precipitadas.

 A veces me pregunto… si todo el dinero que las personas pagan por préstamos, intereses y comisiones lo hubiera invertido sabiamente ¿cuándo dinero supondría hoy? ¿Y qué hay detrás de la impulsividad en temas económicos? Emociones y dinero van íntimamente ligados.

Las emociones “nublan” el conocimiento y llevan a muchas personas tomar decisiones erróneas que pueden llevar a la quiebra, no sólo financiera sino moral.

Conflictos por diferente manera de llevar la economía, que lleva a rupturas de pareja, engaños y extorsiones, compras impulsivas,   prestamos de dinero a familiares y a amigos que no se recuperan nunca, poner dinero en negocios sin el menor estudio de viabilidad, invertir en bolsa sin tener los conocimientos adecuados… son situaciones todas emocionales que pueden afectar gravemente al bolsillo, a la autoestima personal y al equilibrio financiero.

          ¿Cuánto cuesta recuperarse de los errores?

El problema , más que el error financiero que hayas podido tener, o el problema económico que estés experimentando,  es el tiempo en que permaneces sin tomar decisiones, lamentándote, echándole la culpa al otro, a la otra, a la vida, a las entidades financieras, a la mala suerte… Mientras te sientas “victima” de las circunstancias, pierdes energía y posibilidades para salir de los problemas. Cada error, cada problema, lleva implícita la solución.

Dos historias reales

Os comparto  el caso de una mujer empresaria que tuvo cuantiosas   pérdidas financieras en su negocio. Para ocultar su nombre real, la llamaremos Ana AA.

Lejos de abatirse por la nueva situación, Ana encontró un montón de recursos internos y aprovechó las oportunidades.  Aprendió a vivir con poco dinero. Tenía algunos ahorros y de ahi fué tirando, porque   los Bancos no le daban más crédito. Desarrolló el ingenio para estirar el dinero y atender a sus responsabilidades familiares.

¿Cuáles eran sus prioridades? Atender a los gastos corrientes y los estudios de sus hijos.  Para ganar dinero extra, conciliaba su trabajo  en la empresa con   preparar a opositores en temas de su especialidad.  Para ahorrar dinero arreglaba la ropa como mejor sabía para aprovecharla lo más posible. Se animó a cortar el pelo a sus hijos. Inventó comidas sabrosas sin gastar mucho, aprovechaba los restos creando platos diferentes.

De vez en cuando venía a verme profesionalmente para darse un impulso. Sus avances me llenaban de sorpresa y admiración. Me convertí en su fan por su espíritu de superación. Poco a poco salió adelante.

La otra historia es sobre Daniel DD,  un técnico informático que de la noche a la mañana se vio en la calle por reestructuraciones en su empresa.  Dio también testimonio de cómo sacar fuerza interior cuando las circunstancias son adversas. De estar todo el día ocupado, se vio en la casa, ocupándose de las tareas domésticas, mientras su esposa iba a trabajar.  Aportó creatividad en los juegos con sus hijos. Me contaba sonriente sobre aquellas tiendas de campaña hechas en la casa con sábanas y pinzas de la ropa… ¡Como se divertían jugando a los indios!

Daniel aprendió el valor de lo simple,   a disfrutar de las pequeñas cosas como ver una puesta de sol, descubrir la ciudad con ojos nuevos, estar con la familia y los amigos charlando, paseando… Agradecía todo lo que tenía. Se veía en él una nueva y potente determinación en su vida, una nueva forma de pensar y hacer. Sin ver el final del túnel, intuyó la dirección adecuada y avanzó, sin rendirse. Se dio de alta en todos los portales de búsqueda de empleo en Internet, echó miles de currículos, llamó a sus amigos para que le recomendaran. Su actitud sólida y llena de ánimo le facilitó pronto un nuevo trabajo.

Aportando mi propia experiencia, creo que vivir con pocos recursos es un aprendizaje que no tiene precio.  Te vuelves creativa, versátil, proactiva, te centras en las soluciones en lugar de los problemas. Hay poco lugar para la queja.  Y poco a poco te vas transformando en una persona positiva que ve oportunidades por todos lados, donde otros no las ven. La clave está en tomar la responsabilidad sobre la propia vida y tomar acción. Cuando una persona tiene esta actitud marcada a fuego en su piel, en su mente y su corazón… se vuelve poderosa.

 Dinero y emociones van asociados íntimamente. Los fracasos están para enseñarnos modos diferentes de actuar.  Para avanzar hacia la libertad financiera es preciso tomar conciencia y asumir la responsabilidad de aprender de las equivocaciones, de las circunstancias difíciles. Y tomar acción, paso a paso para mejorar la vida personal y profesional.  Hay camino, hay respuestas.

¿Cual fue tu salida del fracaso económico? Si quieres contar tu historia escríbenos

rosa
Rosa Estañ Homs
Coach  Ejecutivo
Asesora Financiera Personal, Familiar y Profesional
Psicotrader-Inteligencial Emocional para inversores 

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